Martes, 25 Abril 2017 -
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El enoturismo emerge pero a gran distancia de los destinos internacionales

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El sector se enfrenta a retos como una mayor profesionalización y articular una oferta nacional bajo la “Marca España” que pueda competir con Estados Unidos Francia, Portugal, Italia, Chile, Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica.

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EnoturismoEnoturistas en la Rioja Alavesa. / AcevinLas visitas y gasto medio ligados al enoturismo crece cada año, pero el sector se enfrenta aún a retos como una mayor profesionalización y articular una oferta nacional bajo la “Marca España” que pueda competir con Estados Unidos Francia, Portugal, Italia, Chile, Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica.

Este domingo se celebra, como cada año desde 2009, el Día Europeo del Enoturismo, iniciativa de la Red Europea de Ciudades de la Viña y el Vino (Recevin) que reivindica esta actividad con un amplio abanico de conferencias, conciertos, visitas a bodegas y viñedos, catas o exposiciones, organizadas por cada ruta.

En 2015, la Asociación Española de Enoturismo (AEE) se creó para solventar debilidades y posicionar el sector como “Marca España”. Según explica a Efeagro su presidente, José Antonio Vidal, esta actividad está “en una fase emergente”, con “gran potencial de crecimiento”. Sólo en Estados Unidos y Centroeuropa hay más de 96 millones de visitantes que aportan a las bodegas, de media, el 20% de sus ingresos, detalla Vidal, pero en España la situación es bien distinta. Este tipo de iniciativas comenzó a finales de los 90, pero a su juicio carece de posicionamiento internacional “digno de un país que reúne la triple condición de ser potencia mundial en turismo, vino y gastronomía”.

Hacia un nuevo modelo de negocio
Como debilidades, opina que hay una oferta “segmentada” —cuando el mercado exige unidad y especialización—, sin una marca que le represente, sin un público objetivo enfocado, con un producto “obsoleto” y “sin una estrategia que desarrolle sus potencialidades en un nuevo modelo de negocio centrado en el nuevo cliente”. El presidente también echa en falta la inclusión de la gastronomía en las visitas y en el conjunto de la experiencia.

Antonio Vidal valora la tendencia moderada al alza en visitas y gasto medio en España, si bien los incrementos porcentuales en las series interanuales sobre cifras ya de por sí bajas —precisa— “no dejan de reflejar resultados deficientes, en términos absolutos”.

Según sus datos, 2015 fue el mejor año desde que hay registros, pero de un total de más de 68 millones de visitantes de otros países el enoturista extranjero apenas representó un 0,7%.

Con 227 millones de movimientos turísticos —extranjero y nacional—, sólo 2,25 millones fueron a destinos ligados al vino, menos del 1% del total, muy lejos de potencias como Francia (24 millones). Estos datos “nos sitúan a la cola” de los países líderes, especifica el presidente de esta Asociación, que se ha propuesto conseguir un “Pacto Nacional por el Enoturismo”, liderado por las administraciones central y territoriales, asociaciones y empresas. La AEE trabaja para alcanzar en 2020 “una estructura sectorial estable” para posicionar dignamente la actividad en los mercados.

Por su parte, mientras el sector no ha parado de crecer y la oferta es cada día más amplia. “Estamos bastante satisfechos y somos optimistas con respecto al futuro”, indica a Efeagro la coordinadora de Rutas del Vino de España y de la Asociación de Ciudades Españolas del Vino, Rosario Hernández.

Ribera del Duero, Rioja Alta o Alavesa, Rueda, Rías Baixas, Penedès, Somontano, Txakoli de Álava… Actualmente hay 26 rutas, tras la última adhesión, Calatayud, el mes de junio pasado.

“Desde que en 2008 empezamos a recoger datos sobre el número y perfil de las personas que visitan las Rutas del Vino de España, no hemos parado de crecer, con un aumento superior al 43%. Estamos convencido que el sector aún no ha tocado techo”, resalta Hernández.

En su opinión, “a día de hoy, las Rutas del Vino de España son una realidad consolidada y respaldada como producto turístico” por el sector, secretaría de Estado de Turismo, Turespaña, Ministerio de Agricultura y por las administraciones regionales.

El gasto medio del visitante asciende a 144,34 euros diarios, según los resultados del último estudio de Acevin sobre la Demanda Turística en las Rutas del Vino de España, con datos del primer semestre del 2016, un 7,73% más respecto al estudio anterior.

No son grandes entendidos en vino —un 48,4% se considera sólo “aficionado” y un 22,8,% “principiante”—, lo que muestra las potencialidades para atraer a un público plural y desestacionalizar el turismo nacional, muy centrado aún en el “sol y playa”.

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